Rhodiola para Inflamación
La evidencia sobre Rhodiola para la inflamación es mixta: algunos estudios muestran beneficios, otros no.
Actualizado en junio de 2026 · 8 estudios analizados
Impacto
Confianza en la evidencia
Distribución de resultados entre estudios
Resumen de Evidencia
Ocho estudios en humanos han evaluado el efecto de la Rhodiola sobre la inflamación, con resultados contradictorios. Dos estudios controlados encontraron que la Rhodiola redujo marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva y el factor de necrosis tumoral alfa en pacientes con EPOC y cáncer de esófago. Sin embargo, otros tres estudios no observaron cambios significativos en citoquinas inflamatorias después del ejercicio o en reposo. La evidencia sugiere que la Rhodiola podría tener un efecto antiinflamatorio moderado en ciertas condiciones clínicas, pero no en todos los contextos.
- ✓En pacientes con EPOC, 500 mg/día de Rhodiola crenulata durante 12 semanas redujo significativamente la proteína C reactiva y el interferón gamma.
- ✓En pacientes con cáncer de esófago, la inyección de Rhodiola rosea disminuyó los niveles de IL-6 y TNF-α durante la cirugía.
- ✓En corredores de maratón y hombres entrenados, la Rhodiola no atenuó el aumento de citoquinas inflamatorias inducido por el ejercicio.
👥 Población con mayor evidencia
Pacientes con enfermedades inflamatorias crónicas como EPOC o cáncer, donde se observaron reducciones en marcadores inflamatorios.
💊 Dosis con mayor evidencia
Dosis de 500 mg/día de Rhodiola crenulata o 10 mL de inyección de Rhodiola rosea mostraron efectos positivos en estudios controlados.
⚖️ Por qué hay resultados contradictorios
Las diferencias en los resultados pueden deberse a las distintas poblaciones estudiadas (pacientes con enfermedades crónicas vs. atletas sanos), las dosis y formas de Rhodiola utilizadas, y los marcadores inflamatorios medidos.
⚠️ Limitaciones de la evidencia
La mayoría de los estudios son pequeños y con calidad metodológica moderada. No hay meta-análisis que integren los resultados. La heterogeneidad en dosis, poblaciones y marcadores dificulta conclusiones firmes.
Estudios Individuales (8)
Chuang Ming-Lung, Wu Tzu-Chin, Wang Yau-Tung et al. · PloS one 2015 · n=57
Un ECA 2015 (n=57) estudió Rhodiola crenulata como tratamiento adyuvante en EPOC; la inflamación no fue un endpoint directo, aunque se mencionan propiedades antiinflamatorias de Rhodiola. No se reportaron medidas directas de inflamación.
Shanely R Andrew, Nieman David C, Zwetsloot Kevin A et al. · Brain, behavior, and immunity 2014 · n=48
Un ECA 2014 (n=48) encontró que la suplementación con Rhodiola rosea (600mg/día durante 30 días antes de un maratón) no atenuó el aumento post-maratón de citoquinas inflamatorias (IL-6, IL-8, IL-10, MCP-1, G-CSF) ni de PCR en corredores experimentados; no hubo efecto significativo sobre la inflamación.
Loo Wings T Y, Jin L J, Chow Louis W C et al. · Expert opinion on investigational drugs 2010 · n=130
Un RCT 2010 (n=130) estudió Rhodiola algida en pacientes con cáncer de mama post mastectomía para reducir la mucositis oral inducida por quimioterapia; inflamación no fue un endpoint directo, pero la reducción de úlceras orales sugiere un posible efecto antiinflamatorio indirecto.
Chen Shih-Pin, Huang Liu Rosa, Lu Tsong-Ming et al. · Phytotherapy research : PTR 2015 · n=57
Un ensayo controlado 2015 (n=57) encontró que Rhodiola crenulata 500 mg/día durante 12 semanas redujo significativamente IFN-γ y proteína C reactiva de alta sensibilidad en pacientes con EPOC, indicando un efecto antiinflamatorio beneficioso.
Liu X, Hu H, Fang J et al. · Nan fang yi ke da xue xue bao = Journal of Southern Medical University 2024 · n=46
Un ECA 2024 (n=46) encontró que la inyección de Rhodiola rosea redujo significativamente los niveles séricos de IL-6 y TNF-α durante la ventilación unipulmonar en pacientes con resección de cáncer de esófago, indicando un efecto antiinflamatorio.
Parisi A, Tranchita E, Duranti G et al. · The Journal of sports medicine and physical fitness 2010 · n=14
Un estudio controlado de 2010 (n=14) en hombres entrenados encontró que la suplementación crónica con Rhodiola Rosea durante 4 semanas no afectó significativamente los parámetros inflamatorios evaluados en sangre tras una prueba de ejercicio exhaustivo.
Zhang S, Gao W, Xu K et al. · Zhonghua wai ke za zhi [Chinese journal of surgery] 1999 · n=104
Un ensayo controlado de 1999 (n=104) estudió rhodiola compound para prevenir ALI/ARDS en pacientes post-trauma/inflamación; inflamación no fue un endpoint directo, pero se observaron mejoras en PaO2, AaDO2 y hemorreología, y reducción del 50% en complicaciones de ARDS en el grupo de tratamiento temprano.
Xu Xi, Tan Cheng, Li Pingping et al. · PloS one 2013
Un estudio controlado de 2013 (n no reportado) encontró que Rhodiola rosea disminuyó aún más el IFN-γ y ralentizó el aumento de citocinas proinflamatorias IL-1β e IL-18 durante 45 días de reposo en cama, sugiriendo un efecto supresor sobre la inflamación, aunque no mejoró la inmunidad protectora de células T.
