¿Para qué sirve el Valeriana? Beneficios con evidencia
La valeriana es conocida por ayudar a dormir, pero la evidencia científica es más compleja de lo que parece. El beneficio con mejor respaldo es para mejorar la calidad del sueño, aunque los resultados son mixtos. Esto significa que funciona para algunas personas, pero no para todas. Los estudios más sólidos (con grado B) sugieren que puede ayudarte a conciliar el sueño más rápido y a dormir más profundamente, especialmente si tienes insomnio leve o te cuesta relajarte por la noche. Por ejemplo, tomar 400 a 900 mg de extracto de raíz de valeriana, 30-60 minutos antes de acostarte, es la dosis más estudiada y la que tiene más probabilidades de darte resultados.
Para la ansiedad, la evidencia también es mixta (grado B). La valeriana puede reducir la ansiedad leve en situaciones de estrés cotidiano, como antes de una presentación o en momentos de nerviosismo. Sin embargo, no es un tratamiento para trastornos de ansiedad severos. Algunos estudios usaron 100 mg tres veces al día, pero los resultados no son consistentes. Si buscas calmar los nervios, puede ser una opción, pero no esperes un efecto tan potente como el de un medicamento recetado.
La valeriana no mejora tu estado de ánimo, energía, ni tu capacidad de concentración. La evidencia es clara (grado A para estado de ánimo y grado B para energía y enfoque): no hay beneficios en estos aspectos. Si tu objetivo es sentirte más feliz, con más energía o con mayor claridad mental, este suplemento no es para ti.
En cuanto a la función cognitiva, los resultados son mixtos (grado B). En personas sanas, la valeriana no mejora la memoria ni el rendimiento mental. Sin embargo, en estudios con pacientes que se sometieron a cirugía, se observó que podría prevenir el deterioro cognitivo después de la operación. Esto es prometedor, pero aún no es una recomendación general.
Finalmente, para la presión arterial, la evidencia es limitada (grado C). La valeriana podría reducir la reactividad de tu presión arterial al estrés, pero no tiene efecto en tu presión en reposo. Es decir, podría ayudarte a no subirla tanto cuando estás nervioso, pero no es un tratamiento para la hipertensión.
