Tienen evidencia razonable pero efecto más pequeño o mixto, o sirven para perfiles más específicos.
Los probióticos muestran un beneficio pequeño pero real en el rendimiento deportivo, especialmente en resistencia aeróbica. Funciona mejor en: atletas y personas entrenadas que realizan ejercicio aeróbico de resistencia (corredores, ciclistas) parecen beneficiarse más, especialmente cuando usan dosis altas de probióticos (≥30 mil millones de UFC al día) durante al menos 4 semanas.
La beta-alanina mejora el rendimiento en ejercicios de alta intensidad de 1 a 10 minutos, con un beneficio pequeño a moderado. Funciona mejor en: hombres jóvenes entrenados (18-40 años) que realizan ejercicios de alta intensidad de 1 a 10 minutos, como ciclistas, remeros o atletas de deportes de combate.
El fenogreco muestra un beneficio pequeño en fuerza y testosterona en atletas masculinos. Funciona mejor en: atletas masculinos que realizan entrenamiento de fuerza, especialmente en ejercicios de piernas.
El hierro mejora el rendimiento deportivo solo en personas con deficiencia de hierro, especialmente mujeres y atletas de resistencia. Funciona mejor en: mujeres en edad reproductiva y atletas de resistencia (especialmente mujeres) con deficiencia de hierro, ya sea con anemia o sin ella (ferritina sérica baja).
Azafrán para rendimiento deportivo: evidencia mixta con posible beneficio en no activos. Funciona mejor en: hombres jóvenes no activos que realizan ejercicio excéntrico o de fuerza por primera vez.
El zinc muestra evidencia mixta para el rendimiento deportivo, con posibles beneficios en personas con deficiencia. Funciona mejor en: hombres jóvenes sanos con ingesta baja de zinc en la dieta (menos de 5 mg/día) podrían beneficiarse de una suplementación para mejorar la capacidad aeróbica.
La evidencia sobre ácido fólico para rendimiento deportivo es limitada y mixta. Funciona mejor en: niñas escolares de 9 a 13 años con posible deficiencia de hierro y folato, que recibieron suplementos combinados.
La L-carnitina tiene efectos mixtos sobre el rendimiento deportivo, con beneficios posibles en ejercicios de moderada intensidad y en personas con ciertas condiciones de salud. Funciona mejor en: personas con enfermedades que afectan el metabolismo energético, como claudicación intermitente o insuficiencia cardíaca, y posiblemente atletas que realizan ejercicio de moderada intensidad.
Los BCAA muestran evidencia mixta para rendimiento deportivo: beneficio pequeño en algunos contextos, nulo en la mayoría. Funciona mejor en: personas no entrenadas o con depleción de glucógeno que realizan ejercicio extenuante de resistencia o sesiones repetidas de alta intensidad.
La L-citrulina puede mejorar el rendimiento en fuerza y potencia, pero los resultados son inconsistentes en resistencia. Funciona mejor en: adultos jóvenes sanos entrenados en fuerza que buscan mejorar el número de repeticiones o la potencia en ejercicios de alta intensidad.
La taurina muestra evidencia mixta para el rendimiento deportivo, con beneficios pequeños en algunos contextos pero sin efecto en otros. Funciona mejor en: atletas de resistencia entrenados (ciclistas, corredores) que realizan esfuerzos continuos de intensidad moderada a alta, especialmente en condiciones de calor.
La cúrcuma muestra evidencia mixta para mejorar la recuperación deportiva, con beneficios pequeños en algunos estudios. Funciona mejor en: hombres jóvenes (18-35 años) físicamente activos o atletas recreativos que realizan ejercicio excéntrico intenso, donde la cúrcuma puede acelerar la recuperación muscular.
El omega-3 tiene evidencia mixta para el rendimiento deportivo: ayuda en la recuperación muscular pero no mejora directamente el desempeño. Funciona mejor en: personas que realizan ejercicio excéntrico intenso o entrenamiento de fuerza, donde el omega-3 puede ayudar a mantener la fuerza y reducir el dolor muscular post-ejercicio.
La Rhodiola muestra efectos mixtos en el rendimiento deportivo: posible beneficio agudo en resistencia, pero evidencia limitada y contradictoria. Funciona mejor en: personas sanas que realizan ejercicio de resistencia de corta duración (como ciclismo o carrera) y buscan una mejora aguda y pequeña en el rendimiento.
La espirulina muestra evidencia mixta para mejorar el rendimiento deportivo, con algunos beneficios en resistencia aeróbica. Funciona mejor en: personas no entrenadas o moderadamente entrenadas que realizan ejercicio aeróbico de resistencia, como correr o ciclismo, podrían beneficiarse más de la espirulina.
El complejo B muestra evidencia mixta para mejorar el rendimiento deportivo, con efectos positivos en poblaciones específicas. Funciona mejor en: adultos jóvenes sanos con posible deficiencia subclínica de vitaminas B, o atletas que requieren control motor fino, como tiradores deportivos.
La N-acetilcisteína tiene efectos mixtos sobre el rendimiento deportivo, con beneficios en algunos contextos pero sin respaldo consistente. Funciona mejor en: hombres entrenados en resistencia que reciben NAC intravenosa antes del ejercicio de alta intensidad podrían beneficiarse más, pero la evidencia es limitada.
La maca muestra resultados mixtos para el rendimiento deportivo: una revisión amplia sugiere beneficio, pero un estudio reciente no encuentra mejora. Funciona mejor en: personas no entrenadas o con bajo rendimiento físico podrían beneficiarse más, pero la evidencia en humanos es limitada.